martes, 13 de septiembre de 2016

SEÑOR DE GUALAMITA, EL SANTO DE LOS AMAZONENSES
 


Me contaba mi abuela Julia Castañeda que el Señor de Gualamita fue traído a estas tierras en 1719. “Hijo, un señor de apellido Vallejos y su esposa, en compañía de sus hijos, se dirigían por un camino desde Cusco a Quito en busca de un mejor porvenir, llevando la imagen de Jesús Nazareno, que fue adquirido por 90 pesos en una iglesia abandonada. Recorriendo diferentes pueblos por el camino de piedras (camino inca), decidieron descansar en el valle de San Pedro de Cuemal (actual anexo del distrito de Lamud). Los pobladores de este valle les hicieron el recibimiento con danzas autóctonas, bailes de las pallas y costumbres del pueblo.”
Al transcurrir la noche, acabados los oficios religiosos, los naturales del valle escuchaban cánticos y melodías extraordinarias provenientes de la casa donde estaba hospedada la familia Vallejos, los naturales iban al hogar para alabar a la imagen. Mi abuela emocionada me decía: “Muchacho, estas adoraciones religiosas llenaban de profunda emoción y fe a los naturales de Cuemal, el nazareno quería ya quedarse”. Después de pernoctar varios días, la familia decidió continuar su viaje a Quito y cuando fueron a cargar la caja de madera donde llevaban la imagen del santo, ésta se hizo tan pesada que no pudieron levantarlo. Los pobladores intuyeron entonces que la imagen quería quedarse por estos lugares, por lo que pidieron a la familia Vallejos que dejaran la imagen, comprometiéndose los naturales a construirle una capilla en el valle de Gualamita y adorarlo.
La imagen desde entonces se llamó Señor de Gualamita, y se convirtió en el santo patrono de toda la Provincia de Luya y me atrevo a calificar sin duda, que Gualamita es el santo patrono de los amazonenses. La festividad se inicia el 1 de setiembre y culmina el 15 del mismo mes. Desde los primeros días las actividades religiosas dominan la escena por medio de las novenas, organizadas por las familias “reconocidas” del distrito. En estas novenas se plasman diversas oraciones y cantos religiosos, donde los principales actores son las familias pasantes y los devotos de la ciudad, acompañados de apetitivos como café, tamales, humitas o juanes; o en todo caso, también se degusta licores típicos como el aguardiente y los “compuestos”.
Los días posteriores continúan diversas actividades culturales, donde las diferentes instituciones educativas de la provincia organizan eventos presentando noches teatrales y convocando a autoridades y población en general. También se hace un recibimiento a las bandas de músicos que vienen a amenizar la festividad. Las comparsas van acompañadas de danzantes y mayordomos de la fiesta quienes se encargan de bailar e invitar comida y tragos típicos. Estas mismas comparsas, también se encargan de hacer el recibimiento a la “caravana de paisanos” que vienen de diversos lugares del Perú y del extranjero para ser partícipes de la fiesta patronal. Este acontecimiento es de suma trascendencia porque tiene un significado de repotenciar la identidad y mancomunidad. La identidad de los que están lejos, y vienen a reafirmar sus raíces con sus tradiciones y folklore, y la mancomunidad de la población que reciben a sus amigos y familiares, formándose espacios de confraternidad y jolgorio comunal.
Otra de las actividades principales son las noches deportivas donde acuden equipos de voley y fulbito de diversas provincias como Chachapoyas, Bongará, Rodríguez de Mendoza, Bagua y Utcubamba. En estas actividades resaltan los “clásicos” de voley y fulbito entre los equipos de las localidades de Lamud y Luya. Encuentros deportivos intergeneracionales que se tornan en verdaderas rivalidades que van más allá de lo deportivo, debido a que ambas localidades históricamente han tenido pugnas comunales propias de los pueblos de nuestro departamento.
Se celebra también festivales gastronómicos y ferias agropecuarias. En los primeros, se presentan los diversos platos típicos de la localidad donde se degustan los apetitivos y licores de Lamud. Destacan el cuy con papas, los tamales, humitas y juanes, la carne enrollada, la chochoca, etc. La feria agropecuaria es un “muestrario” de los principales productos como la papa, el maíz, la yuca, diversas frutas, etc; y también se muestran algunos animales de la región.
Las actividades principales de la fiesta patronal se dan los días 13 y 14 de setiembre. El día 13 se inicia con la “carrera de chasquis” quienes recorren diversos sitios turísticos y pueblos de la Provincia de Luya. Inmediatamente se realiza quizás la actividad cultural y folklórica más importante del nororiente peruano debido a sus diversos elementos costumbristas: el Hatún Luya. Para esta actividad se hacen presentes diversos representantes de los pueblos de la provincia quienes con danzas ancestrales y representaciones teatrales dan a conocer el majestuoso y variado folklore de sus pueblos.
El Hatún Luya, es un especial momento y espacio de profunda evocación de las identidades y folklore de los pueblos de la provincia, espacio y momento único donde todos muestran el rico potencial cultural y turístico que guarda la Provincia de Luya. Por la noche se realiza el baile comunal y la serenata de vísperas al frente de la iglesia principal. El patrono es sacado de la iglesia para ser conmemorado con música, bailes, rancheras y fuegos artificiales.
El día central, 14 de setiembre, corresponde a la procesión de la imagen. Autoridades, instituciones diversas y población en general acompañan al Señor de Gualamita por las diferentes calles de la ciudad de Lamud. Al ritmo de la banda de músicos y danzantes autóctonos, la procesión recorre las calles estrechas que se engalanan con adornos, serpentinas y alfombras de flores. Los danzantes con sus ritmos y música honran al señor con el sonido de los pututos y las shacapas.
Es común que representen la danza del Chuquiaj, un antiguo baile de épocas preincas y que incluso se encuentran grabados de dicha danza en pictografías. La danza consiste en tres bailarines quienes realizan diferentes movimientos imitando a un ave local: el Chuquiaj, al ritmo de flauta, tambor y pututo. Los danzantes hacen uso de vestimenta donde se destaca el uso de plumas de Chuquiaj en la cabeza y el uso de sonajas o “shacapas” en los pies, que son elaborados a partir de las semillas de un árbol que crece en las montañas del Huaylla Belén.
Los danzantes bailando junto a una imagen católica es muestra del sincretismo cultural que se ha dado históricamente en esta provincia: los danzantes representando a la cultura autóctona de los Luya y Chillaos, y el Señor de Gualamita, a la cultura de los españoles. El día culmina con un baile social donde concurre la población para cerrar su festividad patronal al ritmo de alguna agrupación de “cumbia moderna”.
El día 15 es la despedida de las diversas delegaciones deportivas y culturales, como también la despedida a los paisanos que vinieron a ser parte de la fiesta en honor al Señor de Gualamita: Patrono de la Provincia de Luya.  Existen actividades costumbristas que están desapareciendo en torno a esta fiesta y que sería bueno ponerlos en valor como:

·      El “Tinguchi – Cuy”: Es el agasajo anticipado por el caporal mayor a todas las personas comprometidas a colaborar con los preparativos para el buen desarrollo de la fiesta. En este agasajo participan las Piumbras (servidoras de la chicha), las Alto – Ricuy (servidoras de dulces y panes), la Cocinera (encargada de preparas los diferentes potajes) y las Sirvientas (realizan el servicios de mozos).

·      El “Yanta – Pallay”: Es la junta o recojo de la leña. Familiares y amigos del caporal se dirigen a los poteros y bosques a recoger la leña. Ayudados con acémilas conducen toda la leña recogida a la casa del caporal mayor. Esta actividad está acompañada por banda de músicos y danzantes.

·      El “Labra – Cuy”: Consiste en el labrado de las velas para la iluminación de la iglesia en los oficios religiosos.

·      El “Flete – Aviay”: Grupo de personas encargadas de recopilar productos en los pueblos cercanos, que servirán para la atención en los días de fiesta.

·      El “Amasay”: Consiste en la preparación de panes y dulces. Esta actividad lo realizan el grupo de amasanderas llamadas “Alto – Ricuy”.

El Señor de Gualamita es sin duda el patrono de nosotros los amazonenses, disculpen ustedes paisanos de Lamud, pero déjenos que los amazonenses nos “apropiemos” de Gualamita. El santo milagroso, que me acompaña siempre, que nos acompaña en la ruta de la vida. Señor de Gualamita, tú que “caminas” en las chacras con tus llanques y tu túnica inundada por el cadillo, vela por el pueblo amazonense, para su verdadero y ansiado desarrollo. Tu festividad patronal, la mejor festividad costumbrista de Amazonas y el nororiente peruano, es sin duda el esfuerzo de tus hijos e hijas para deificarte y adorarte; y sentir entre los bailes, albazos, novenas y competencias la unión de un pueblo y una provincia, con su gente de acá y de afuera; la unión de una fe religiosa que rebasa fronteras.

¡Gracias Señor de Gualamita por ser parte de nuestras vidas, por ser parte de la historia de Amazonas!