domingo, 23 de marzo de 2025

 ¿POR QUÉ MARCHO Y PROTESTO?


Me preguntan por qué marcho y protesto siempre. Yo sé por qué lo hago, lo tengo muy claro, y desde mis épocas universitarias de San Marcos. Digo, desde mis épocas de infante, cuando a mi padre Marino Torrejón, dirigente sutepista él, le acompañaba en sus marchas por las calles de Amazonas, con el puño en alto y gritando: “shute”, “shute”, “shute”.

Me dices caviar, terruco, rojete, comunista, zurdo, renegado social porque protesto y marcho; si por mejorar nuestro país, por tener mejores gobernantes, mejores políticos, para que no haya corrupción, para que no te mate el sicariato callejero y político, que no te roben en tus regiones y provincias tus autoridades, por igualdad y redistribución equitativa de la riqueza; por dar sostenibilidad a nuestra ecología y recursos culturales, para que tengas buenas carreteras y pistas, para que tu posta médica tenga mejores médicos y medicamentos; para mejorar la educación de tus hijos, para eliminar la desnutrición y anemia, para que los niños campesinos y nativos tengan luz o internet; para mejorar tu calidad de vida; para que te respeten como ciudadanos, SI POR MARCHAR POR TODO ESO, me dices terruco o caviar; LO RECIBO ESOS CALIFICATIVOS CON ALEGRÍA Y REGOCIJO, con la frente en alto.   

Marcho y protesto contra un sistema que va más allá de los delincuentes y su corruptela, porque entiende: el problema es estructural y generacional. Marcho y protesto contra la clase económica y política enquistada en un país, que buscan sus intereses y privilegios. Marcho y protesto contra personas que no son políticos, son mercaderes de la miasma política que están en los gobiernos nacionales y subnacionales, y llegan al poder por su dinero, muchas veces mal habido. Marcho y protesto contra los "gangsters económicos" del país, que crean desigualdad y hambre en el pueblo acumulando riquezas, sin importar que sus techos de sus centros comerciales se caigan y maten inocentes peruanos; mientras ellos/as broncean sus espaldas en las playas de Máncora o Miami.

Marcho y protesto contra un engranaje del Estado, construido históricamente a espaldas del pueblo. Marcho y protesto contra los que ven a nuestro país como un juego de naipes para ganar el as, así lo logren con trampa incluida. Marcho y protesto porque los intereses individuales y partidarios de la clase política y económica, están por encima de solucionar la pobreza, corrupción, inseguridad y exclusión del país. Marcho y protesto contra las fuerzas del orden y el sistema judicial que protegen a los corruptos con poder y absuelven a los criminales, mientras meten palo y bala al pueblo.

Marcho y protesto porque es un derecho constitucional, porque mientras salimos a las calles por el Perú desde hace décadas, otros miran para criticarnos o terruquearnos. ¿QUÉ FÁCIL NO? Marcho y protesto por aquellos que ven la dinámica del país sentados desde sus cómodos sillones frente a un tv y twitteando desde un celular, y son reacios a quitarse la venda de los ojos, son TIBIOS para luchar por su país que lo están destruyendo, calculando solamente donde ACOMODARSE. Amigos y amigas, NO nos insultes o terruquees, tan solo por marchar y protestar por tus derechos, por mejorar tu condición de vida en este país tomado por la corrupción, la mediocridad y las organizaciones criminales.

Como decía el gran político cubano José Martí: "Si no luchas, ten al menos la decencia de respetar a quien si lo hace". Mientras esto no cambie, mientras nuestra patria y los pueblos, sigan solicitando nuestra voz, nuestro corazón y nuestro puño en alto...

¡Siempre marcharé, protestaré y lucharé!