domingo, 5 de julio de 2026

 CHINA: POTENCIA MUNDIAL Y NUEVO ORDEN GEOPOLÍTICO


En los años 80 del siglo pasado allá en mi pueblo de Luya-Amazonas, mi padre Marino Torrejón era un asiduo lector y consumidor intelectual de revistas como “China Reconstruye”, y yo siempre pegados a los libros o lecturas de mi padre, ya desde muy niño y escondido, ojeaba y leía esta revista, cuyo objetivo era dar información de los avances, crecimientos y progresos que venía alcanzando China, y hoy vemos que esos esfuerzos, han hecho de este país una la principales potencias económicas, sociales y tecnológicas.

Hace unos días, China acaba de celebrar 105 años de su Partido Comunista que le gobierna y la convirtió en potencia mundial; y creo que esa filosofía partidaria, siguiendo las ideas del marxismo, ha permitido transformar las condiciones materiales de la existencia en dicho país. China ha seguido a pie de letra esa frase de Marx que personalmente a mí me gusta y engloba todo el estigma del desarrollo chino: “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”. Es decir, hay que crear y construir las condiciones materiales de los ciudadanos (darles buena educación, salud, economía, cultura, etc) para el desarrollo y transformación de su existencia social.

Solo con mirar y analizar los primeros artículos de la Constitución China, para darnos cuenta sus principios socialistas y marxistas que lo definen, donde se reconocen como Estado Socialista dirigida por la clase trabajadora, que se basa en una alianza de trabajadores y campesinos. El fundamento de su sistema económico, es la PROPIEDAD PÚBLICA SOCIALISTA de los medios de producción; es decir, es la propiedad de todo el pueblo y la propiedad colectiva de los trabajadores, que ha erradicado el sistema de explotación del hombre por el hombre, y practican el principio marxista “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su trabajo”.

El progreso de China, no estuvo a costa de guerras, enfrentamientos o invasiones. China no puso o sacó presidentes interviniendo a la fuerza otros países. China ha progresado desde dentro hacia afuera. Primero han puesto las estructuras económicas y sociales, han acortado las brechas de necesidades, han mejorado primero las condiciones de vida de sus ciudadanos. Previamente, han puesto las condiciones materiales (Marx ya lo decía) para mejorar la calidad de vida de los chinos. Este país ha sacado de la pobreza a más de 800 millones de personas desde finales de los años 70, gobernados por el Partido Comunista Chino.

Hoy con ese desarrollo socioeconómico con orientación socialista, han llegado a ser una potencia económica y tecnológica, promoviendo la competencia entre sus localidades para superarse entre sí. Sus pueblos (símil a un distrito peruano) producen autos, aviones, tractores, barcos, celulares, etc. Todo este crecimiento y progreso, tiene una estructura funcional CENTRALIZADO desde el Estado; es decir, tienen un Estado muy fuerte, y creen que la economía NO es el fin, sino es un MEDIO para mejorar la calidad de vida. EL ESTADO COMO ORGANIZADOR DEL DESARROLLO.

El régimen de Xi Jinping, viene jugando un acertado juego en el ajedrez de la geopolítica. Su rasgo de la no violencia, la no guerra, y del comercio y la inversión en todos los continentes, le está convirtiendo en un país modelo del nuevo orden mundial. China como parte del BRICS, está desplegando toda su influencia tecnológica y económica, para captar e invertir en diversos países, muchos de ellos destruidos por las ambiciones de EEUU o las Europas.

Han implementado un componente geopolítico denominado la “Nueva Ruta de la Seda” (idealizados a partir de los viajes de Marco Polo a la China en el siglo XIII), que consiste en un proyecto de infraestructura y política exterior de China, que busca conectarse con Europa, África, Medio Oriente y América Latina. China en América Latina, es el principal socio comercial de casi todas las grandes economías de la región, tanto así que viene invirtiendo un estimado de 286,100 millones de dólares en obras de infraestructura como el Puerto de Chancay en Perú, el Aeropuerto de Manta en Ecuador o la planta de vehículos eléctricos (BYD) en Brasil.

La influencia de China en nuestra región, responde a intereses estratégicos a largo plazo. Además de las adquisiciones de recursos naturales, Beijing ha promovido acuerdos comerciales en yuanes con el objetivo de alcanzar acuerdos comerciales en temas de energía, infraestructura, agricultura y tecnología. La relación entre China y América Latina parece estar destinada a profundizarse en los próximos años; sin embargo, es crucial que los países latinoamericanos adopten estrategias claras para maximizar los beneficios de esta asociación. Esto incluye negociar acuerdos que prioricen la transferencia de tecnología, la creación de empleo local y la protección del medio ambiente.

Creo que China, y su visión estatal socialista del desarrollo socioeconómico igualitario, es el NUEVO MODELO que debemos tomarlo como ejemplo para el desarrollo de nuestros países. Se deben fortalecer los lazos de cooperación y aprendizaje con China, un país que hace 30 años tenía serios problemas de pobreza y mínimo desarrollo social y tecnológico. Les invito a conocer la historia de crecimiento progreso chino, rescatando sus filosofías de más de 5000 años de evolución, y aprendiendo de sus grandes líderes como Mao Tse-Tung, Deng Xiaoping o Xi Jinping.

𝑷𝑫: 𝑭𝒐𝒕𝒐 𝒕𝒐𝒎𝒂𝒅𝒂 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒑𝒂́𝒈𝒊𝒏𝒂 "𝑶𝒃𝒔𝒆𝒓𝒗𝒂𝒕𝒐𝒓𝒊𝒐 𝑷𝒐𝒍𝒊́𝒕𝒊𝒄𝒂 -𝑪𝒉𝒊𝒏𝒂" 𝒆𝒏 𝒆𝒍 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒆𝒙𝒕𝒐 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒄𝒆𝒍𝒆𝒃𝒓𝒂𝒄𝒊𝒐́𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒂𝒏𝒊𝒗𝒆𝒓𝒔𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆𝒍 𝑷𝑪𝑪𝒉.

No hay comentarios: