miércoles, 11 de junio de 2014

ENFOQUES PARA EL DESARROLLO DE AMAZONAS


La nueva era del conocimiento en este mundo globalizado, está dando mucha importancia a la tecnología, tal es así que a nuestro espacio y tiempo presente se lo ha denominado la “era de la información”. Nuestro mundo cada vez se hace más pequeño y accesible, y la información de todos los rincones y países pasan diariamente por nuestras visiones; haciendo que la información y el conocimiento se vuelva “despersonalizada”.
 
Esta “despersonalización” hace que el hombre se individualice y deje de lado esa condición natural de relacionarse y socializarse con los otros, cayendo muchas veces en la dependencia deshumanizante del egocentrismo. Esta acción involucra condicionar a que el desarrollo humano sea un desarrollo sin relaciones directas y permanentes entre personas; es decir, una “relación sin relación” que va cayendo en la “deshumanización del hombre por el hombre”.
 
En este análisis rescato la importancia de la socialización entre los hombres; es decir, “reflotar” el contacto directo y permanente entre los hombres ante el absolvedor proceso de globalización que ha hecho de las relaciones humanas, un espacio vago y “despersonalizado”, que conduce a los hombres a “deshumanizarse” perdiendo el interés solidario hacia los otros desposeídos, vulnerables y excluidos.
 
Cuando hablo de “deshumanización”, me estoy refiriendo a esa ausencia o perdida de relaciones humanas, tal como sucede actualmente en las grandes ciudades. Por ejemplo, el contacto entre las personas muchas veces se centraliza a través del Internet, dejando de lado la socialización entre las personas “frente a frente”.
 
En el mundo actual el hombre ha entrado en un proceso de anonimización, atomización, "mercaderización", degradación moral, cosificación, etc. La característica más saltante de esta “deshumanización” es la pérdida de responsabilidad y la solidaridad (debido a la atomización de los individuos y la obsesión por las cosas materiales). Todo esto ha conducido a la degradación moral del hombre, dado que no hay sentido moral sin sentido de responsabilidad y solidaridad.
 
Ante esta realidad, el hombre necesita regirse por enfoques solidarios e integradores. En nuestra Región Amazonas los enfoques orientadores deben buscar que las personas y autoridades se desempeñen adecuadamente en los roles que se les asignan. De ahí la importancia, que a través de la capacitación, hagamos que el perfil de las personas y autoridades se adecúe al perfil de conocimientos, habilidades y actitudes requerido para un determinado cargo, rol o función que desempeñaran.
 
El desarrollo en Amazonas, deben ser impulsadas por las autoridades locales y regionales basándose en un conjunto de enfoques que canalicen y dimensionen la intervención de sus instituciones en las diversas realidades de la región. Claro que esto también implica que las autoridades aprendan y estén preparadas para afrontar los problemas prioritarios de la región. Algunos enfoques a impulsarse en Amazonas son:
 
·      Enfoque de Desarrollo Humano: Nuestro eje en la región debe ser las personas, donde la producción y el crecimiento debe realizarse para el desarrollo de las personas. Por lo tanto las personas deben de desarrollar sus capacidades y ampliar sus opciones efectivas de desempeño. Es necesario en la región, poner en práctica las libertades humanas para la creación de oportunidades.
 
·      Enfoque de Igualdad de Oportunidades: Desde las instituciones regionales se debe intervenir para regular, prevenir o equilibrar las inequidades existentes, por medio de medidas de acción positiva que busquen condiciones de igualdad entre las personas, donde tengan acceso a un conjunto de bienes, servicios y beneficios que las instituciones locales y regionales puedan proveer.
 
·      Enfoque de Desarrollo Territorial: En Amazonas se debe tener una visión articulada del territorio bajo la lupa de un conjunto de relaciones sociales que den origen y expresan una identidad colectiva entre los diversos pueblos. Desechar los actuales divisionismos locales, e integrar a la región, dejando de lado las ambiciones territoriales, institucionales o personales.
 
·      Enfoque de Desarrollo de Capacidades con Dimensión Intercultural: En Amazonas se debe buscar un espacio en la cual los actores sociales, culturalmente diversos, busquen impulsar sus formas de pensar y actuar, con relación a sus realidades y espacios de acción. La intención es buscar “vasos comunicantes” entre las diversas racionalidades de la región, que conlleven al “diálogo intercultural” entre los aguarunas, huambisas, jíbaros, campesinos rurales y personas de la ciudad, bajo una identidad regional homogénea y articulada.
 
·      Enfoque de Equidad de Género: El desarrollo en Amazonas debe partir del planteamiento que tanto los varones y mujeres de la región deben poseer las mismas oportunidades para su desarrollo pleno. La equidad de género es entendida entonces como un elemento primordial para definir canales de acceso, uso y control del poder en los diferentes espacios de toma de decisiones.
 
·      Enfoque de la Sostenibilidad Ambiental: Amazonas es el segundo departamento más deforestado pero a la vez tiene un alto potencial ecológico. El medio ambiente tiene que ser un factor primordial para el desarrollo sostenible en la región, conservando y explotando calculadamente los recursos naturales; sin causar daños irremediables de los mismos que afecten la convivencia de futuras generaciones.
 
·      Enfoque de Mercado y Competitividad: El dinamismo de los mercados constituye el principal eje del desarrollo económico. En nuestra región se debe promover una mayor rentabilidad de la actividad productiva, los emprendimientos de productores organizados, aliento a las MYPES, así como el desarrollo de infraestructura para la conectividad. 
 
·      Enfoque de la Gestión Social de Riesgos: La pobreza tiene relación con la vulnerabilidad, ya que los pobres están habitualmente más expuestos a riesgos. Por ello en Amazonas, las intervenciones, deben considerar acciones preventivas, de control, de mitigación y superación de eventos adversos que reduzcan la vulnerabilidad. Existen diferentes tipos de riesgos como naturales o sociales.
 
·      Enfoque de Gerencia Social: La gestión social de las políticas regionales y locales debe de ser participativa, con criterios de eficiencia, sostenibilidad y equidad para mejorar las condiciones de vida de las personas de la región.

Los enfoques son importantes para concebir una estrategia social articuladora capaz de operar sobre los múltiples factores que permitan el desarrollo. Amazonas debe ser una región que se oriente primordialmente por enfoques, sus potencialidades son vastas que es de suma necesidad tener líneas orientadoras que permitan el verdadero desarrollo de sus pueblos y mejore la calidad de vida de las personas más vulnerables. Presento aquí estos enfoques como una forma de reestructurar la visión del desarrollo de nuestro Amazonas. Es mi compromiso como amazonense.

martes, 3 de junio de 2014

MI VOZ: REMEMBRANZAS DE UN BLASVALERINO


“Hijo levántate ya, tu papá te espera para que vayan al Blas Valera”, me decía mi madre en los años 90. Yo vivía en Luya y tenía que caminar hasta Lamud para estudiar en el glorioso Colegio Blas Valera. Mi padre Marino Torrejón, profesor de Historia del Perú y Geopolítica del colegio, ya me esperaba con su bicicleta y sus libros para recorrer juntos el inolvidable trayecto hacia el colegio; rodeado de chacras, arboles y pencas, junto al río Jucusbamba y al compás del sonido de las aves.
Me acuerdo mucho de mis amig@s luyanos, caminando bajo un intenso sol o una torrencial lluvia; pero cumpliendo nuestro deber de estudiantes. Íbamos a veces jugando y otras veces leyendo y repasando el cuaderno porque teníamos examen de matemática con el profesor Víctor Ampuero, un gran docente de las fórmulas y números. Llegábamos al colegio, alegres y ansiosos porque era todo un orgullo entrar al colegio, ver el busto de nuestro padre blasvalerino y el patio de honor rodeado de sus salones. Qué lindo y sentimental era observar a las hermosas alumnas del Blas Valera, nuestro corazón palpitaba a mil.
Son las 8 de la mañana y nos formábamos en fila, encabezaba la formación de mi salón, era el más pequeño, aunque meses después fui brigadier de un grado. Silencio total después de cantar el himno nacional, el director del colegio, el profesor Hermógenes Montenegro (el DIRECTOR que extrañamos porque dejo historia educativa) nos daba una cátedra en el patio ceremonial, sobre qué es ser blasvalerino. ¡Qué orgullo!, se hinchaba mi pecho escuchar al director y en cada formación, sentía a mi colegio dentro de mi corazón.
Ingresamos a los salones y lunes me tocaba Literatura con el profesor Antenor Chuquizuta, me enseñó a conocer a todos los autores de la literatura nacional y mundial, no importaba si salía a dictar su clase desde el pasadizo de uno de los pabellones. ¡Qué personalidad! Miércoles por la tarde, curso de Historia Universal con el recordado profesor Alejandro Chávez Paredes -“Chepe”, una eminencia que nos dio a conocer la historia del mundo; con él aprendí que más allá de Lamud o Luya, existían culturas diversas de nuestro pasado.
Viernes, cerrando semana, tenía Educación Cívica y la profesora Lira Mori me enseño el respeto a nuestra patria, a los derechos y deberes de las personas. Mi padre, Marino Torrejón, me enseñaba Historia del Perú los jueves. Más allá de su rol de padre, lo admiré y respeté siempre como docente. Lo dicen sus ex alumnos: “Fue un gran profesor”. Mi padre me enseñó a vivir y conocer al Perú. Mi profesión actual de antropólogo y analista de la realidad social, se lo debo a él, como padre y docente.
Vienen a mi memoria, docentes ilustres del Blas Valera como Teresa Cisneros, Patrocinio Santillán, el padre Pablo Ventura, Napoleón Rojas Pisco, la profesora Adela Valdivia, Laura Chuquizuta, Miguel Villarreal, Idelso Carrión, Lucho Castro, Marino Gupioc, Celso Gallac y muchos otros profesores que marcaron la huella blasvalerina, disculpen de todo corazón si no les menciono; pero les recuerdo con nostalgia a todos y todas. Muchos blasvalerinos exitosos estamos eternamente agradecido de ustedes.
Este 6 de junio nuestro colegio cumple 57 años de convivencia institucional y educativa con su pueblo de Lamud y la provincia de Luya. En este aniversario recordamos que Blas Valera fue uno de los colegios más insignes a nivel regional y macro regional. Ocupaba siempre los primeros puestos en los concursos de ciencias y letras, en proyectos educativos, en juegos deportivos, en arte y cultura. Nuestro colegio siempre se distinguió por su disciplina, formación ética y su gallardía en los desfiles; pero lo valorábamos más por su enseñanza y calidad educativa, reconocida siempre en Amazonas.
Inclusive, personalmente participé en un concurso de Literatura a nivel regional con una veintena de colegios, que orgullo sentía en ese momento ser blasvalerino. El colegio marcó una época en la historia de Amazonas, hoy los ex alumnos y amazonenses que conocimos esta historia, y formamos parte de ella; lo recordamos con mucha nostalgia.
Hoy en este su aniversario, los exblasvalerinos también sufrimos y lloramos porque ese colegio que rememoramos, ya no es el mismo de antes. Su reconocida calidad educativa se debilitó y hasta desapareció, su disciplina y formación ética hoy solo es un recuerdo grato; y sus aulas, patio y pabellones; bueno su infraestructura, solo son ruinas que hacen caer una lagrima a cada blasvalerino que observa su aposento educativo de antaño.
En esta remembranza, no quiero culpar a nadie en particular por la actual situación del Colegio Blas Valera. Solo sé que las causas de este contexto son estructurales que van desde las autoridades nacionales, regionales y locales; pasando por las autoridades educativas y terminando en nosotros, como blasvalerinos, lamudinos y luyanos. Somos también parte del problema.
Esperemos que en los próximos meses se haga realidad la construcción del colegio. Pero ambicionemos más. Por encima de la construcción de una mole de infraestructura, bonita y bien pintada, con piscina y canchas deportivas; necesitamos reconstruir y posicionar la CALIDAD EDUCATIVA y FORMACIÓN ÉTICA de nuestro colegio Blas Valera, como lo tuvo hace muchos años atrás.
Los recuerdos y la historia de nuestro colegio, que sirvan como paradigmas en la construcción de un Blas Valera ideal, tal como los lamudinos y luyanos lo queremos, tal como los amazonenses lo ansiamos. Retomemos la estirpe intelectual, responsabilidad educativa y calidad humana de sus docentes, retomemos el deber educativo y moral de sus ex alumnos, retomemos el trabajo con ahínco de sus administrativos.
Como blavalerino, esta es mi voz y debo mucho lo que soy a mi colegio. La tarde caía en el Blas Valera, recuerdo que antes estudiábamos mañana y tarde. Mi padre me esperaba para regresar a Luya, le decía: “Papá yo voy caminando con mis amig@s, ve tranquilo”. Me contestaba: “Elmer, mañana tenemos examen, te apuras para estudiar el cuaderno y los libros de historia”. Dejábamos al colegio bajo el manto de la intelectualidad, por la carretera íbamos comentando nuestras clases y ocurrencias de alumnos, el ruido de los grillos y el revoloteo de luciérnagas nos indicaban que ya llegó la noche; al día siguiente el Blas Valera nos esperaba nuevamente entre su seno, para educarnos y enseñarnos sobre la vida.
¡Feliz 57 Aniversario Colegio Blas Valera!

lunes, 26 de mayo de 2014

LOS PURUNMACHOS Y EL CULTO A LOS ANTEPASADOS
 
 
 Hoy muchacho, no te vaya agarrar el Purunmacho, lleva coca, aguardiente y chicha para que los invites…” me advertía mi abuela Julia cuando me disponía visitar Carajía. Es que en Amazonas todavía se convive con mitos y leyendas; y eso, es positivo. Los sitios arqueológicos son lugares sagrados donde no se puede ingresar porque habitan los Purunmachos. Los pobladores de las provincias de Luya, Chachapoyas o Bongará, siempre nos indican que para ingresar, es necesario realizar pagos u ofrendas a los “abuelos para reverenciarlos, además chacchar coca o tomar chicha, da fuerza y vitalidad al “ánimo” de las personas para no ser “encantados” por espíritus malignos.
 
En torno a los Purunmachos o gentiles existen variedad de leyendas y relatos en Amazonas. Se comenta que “agarran” a los que profanan sus chulpas (tumbas), los llevan al cerro y no los sueltan más; o producen en los profanadores, enfermedades raras, terminando en muertes misteriosas. Las personas que pisan accidentalmente un hueso o un tiesto antiguo, sufren tumores que los invalida físicamente, o les produce sarna en el cuerpo. Como es natural, existen curanderos especializados en tratar las enfermedades ocasionadas por los Purunmachos.
 
Los rituales mortuorios que realizaban en la cuenca del Utcubamba, nos indican el culto y respeto que tenían para sus muertos. Depositarlos en sarcófagos, para luego instalarlos en riscos y farallones rocosos  inaccesibles; significaba el mayor rito religioso, y el máximo honor jerárquico ofrecido al personaje social extinto. Kauffmann Doig menciona que los antepasados, “enterraban a sus muertos en lugares inaccesibles para que puedan vivir en paz”; así hoy en día las personas, impiden – previo pago – “molestar” a sus muertos, porque creen que sus almas todavía “viven” para la protección y mantenimiento de sus pueblos.
 
Las crónicas mencionan, que el curaca Chuquimis (posible autor intelectual de la muerte de Huayna Capac), fue momificado, y luego trasladado a un peñasco para depositarlo en lo más alto. Al respecto Waldemar Espinoza menciona que “Colla Topac, capitán y hermano de Huayna Capac ordenó exhumar de su mausoleo el cadáver momificado del Apo Chuquimis. Y en efecto fue sacado de su urna funeraria hecha de arcilla con figura humana, y que estaba colocada en una cueva situada en unos altos peñascos. A ese cadáver, para deshonra y vilipendio lo mandó enterrar bajo tierra, como a cualquier hombre plebeyo”. Esta cita histórica confirma que depositar a sus muertos en lugares inaccesibles, significaba respeto y culto al personaje que marcó el desarrollo histórico en las etnias. Por el contrario, enterrarlos en tierra era tan común, como cualquier persona de la cultura.
 
Estos Purunmachos, son los antiguos curacas, guerreros o sacerdotes. Personajes que dejaron huella, y hoy sus descendientes, los rinden culto y adoración a través de rituales. El carácter sacralizado que los atribuían, se conserva hoy entre los pobladores que cotidianamente reconstruyen la historia de sus Purunmachos. Se escucha comentar que: “estas pinturas, ollitas y casas de piedra son de nuestros Purunmachos que viven allá en las peñas, ellos nos están vigilando que hacemos, míralos ahí están como soldados espiándonos… [ ]…hay que hacerles pagos nada mas, para que no nos hagan daño… [ ]…vamos a coquear y entramos para verlos”.
 
El culto a sus muertos, constituía el ritual de máxima importancia. Tomando la tesis del antropólogo Malinowski, fue entre los antepasados amazonenses, una de las más grandes ceremonias, porque la muerte constituía una constante preocupación. El pensamiento en la vida del más allá, era imprescindible para la cohesión del grupo; por eso se preparaba a los difuntos para el encuentro con “otros mundos”. Creían firmemente que el alma no se extinguía; vivía eternamente, se inmortalizaba. Así de esa manera eran respetados, venerados y mistificados por la sociedad, otorgándoles el grado de dioses humanizados.
 
Investigaciones que realicé concluye que los Purunmachos, son sepulturas de clanes, descendientes de un señor principal, de origen totémico. Como menciona  el antropólogo Manuel Marzal con relación al totemismo, “fortifica los lazos sociales y, por lo tanto, sirve a la causa de la civilización...Los individuos que tienen el mismo tótem se miran como parientes…y se asisten recíprocamente, en caso de dificultad o peligro… el lazo totémico es a veces sentido más eficazmente que el de la sangre.” Estos recintos funerarios, poseen diferentes símbolos pintados de rojo ocre. Son símbolos representativos  del origen totémico y estatus jerárquico que poseían dentro de la sociedad; son las representaciones estilizadas del tótem de origen, del cual procedía el difunto o grupo de momias.
 
En los sarcófagos de Carajía y mausoleos de Revash es manifiesta la simbología que representa el sello totémico del difunto, como representación de un grupo parental que se asignaban a sí mismos, un origen común. Podrían ser así descendientes de un animal o planta, o su procedencia tendría origen en alguna montaña, laguna, río o catarata; o descendientes de la luna o las estrellas. Estos elementos bióticos y abióticos, son emblemas totémicos que se han plasmado  a través de símbolos en sarcófagos, mausoleos, textiles, cerámicas dejado por los guerreros del Utcubamba.
 
Además las investigaciones me han permitido concluir que los sarcófagos y sus momias, que hoy vemos imponentes en los acantilados, constituyen la representación física y visual de los Purunmachos; es decir, el mundo palpable, observable y accesible. El eje inactivo en la cosmovisión. La manifestación folklórica objetiva. Mientras que el alma, ánima o personalización asignada sería la representación no física, oculta o mística de estos Purunmachos. El mundo desconocido o sobrenatural. El eje activo en la cosmovisión. La manifestación folklórica subjetiva. Es esta representación no física, la que se manifiesta actualmente en el imaginario religioso de las personas.
 
Es este mundo de los Purunmachos, el que está activo en el pensamiento religioso de los pobladores actuales. Es esta representación mística, la que influencia de sobremanera sobre las personas, produciendo enfermedades raras o construyendo mitos. Pero también, es el eje que protege a la representación física; osea, al sitio arqueológico.
 
Hay tanto que aprender los amazonenses actuales de nuestros antepasados. Hay tanto para desarrollar la educación y cultura regional, y hacer de nuestros niños y niñas paradigma de la identidad para el desarrollo de Amazonas. Los Purunmachos siguen esperando que los conozcamos, siguen en los farallones esperando que sus hij@s los veneren, respeten y protejan. Revivamos a nuestros Purunmachos para constituirse como los guerreros abanderados del desarrollo amazonense.

miércoles, 14 de mayo de 2014

AMAZONAS ES COMPETITIVO EN INCOMPETENCIA
 
 
La competitividad es entendida como la capacidad de un gobierno (nacional, regional o local) para generar altas tasas de crecimiento, por lo que es necesario desarrollar un clima económico, político y social que le permita incrementar la productividad de sus factores de producción. En ese sentido se requiere de gobiernos y autoridades competentes para hacer crecer estructuralmente un espacio social, hacia el desarrollo humano. Entonces requerimos capacidades y adecuadas competencias humanas para ser más competitivos. Autoridades idóneas, para ser competitivos.
 
El Instituto Peruano de Economía (IPE) acaba de publicar un informe sobre el Índice de Competitividad Regional 2014 y lamentablemente otra vez Amazonas se encuentra en lo más fondo del hoyo. Nos encontramos entre las 4 regiones menos competitivas del país (puesto 21), solo superados por Loreto, Puno y Huancavelica; en ese orden. Siempre Amazonas se ha ubicado “cerrando filas” en cuanto a indicadores económicos y sociales se refiere; pero estos últimos años NO debería ser así porque el presupuesto regional ha aumentado y se han descentralizado diversos programas sociales.
 
El IPE ha hecho uso para esta medición 6 aspectos claves para el desarrollo: Economía, Salud, Educación, Infraestructura, Instituciones y aspecto Laboral. En todas ellas nos ubicamos en el último tercio de indicadores; es decir, en el peor escalón. Es más, nos repiten a cada momento que hemos mejorado en Educación; según este estudio estamos en el puesto 20 en educación de las 24 regiones.
 
Este mes de mayo ha sido pésimo para Amazonas en cuanto a indicadores sociales y económicos. Caímos al tercer lugar de pobreza, somos primeros en tasas de homicidios y ahora ocupamos el último tercio de competitividad. Que contrariedad al ver el potencial agropecuario, turístico, étnico, ecológico y social de nuestra región. ¿Cómo una región con hartas potencialidades, una región mucho más grande territorialmente que varios países europeos, pueda convivir con “indicadores negativos” que nos ubican en la “última cola” del desarrollo? ¡Algo está fallando!
 
La competitividad, el alivio de la pobreza y la seguridad ciudadana depende de políticas bien elaboradas, estructuradas y monitoreadas; lamentablemente las autoridades regionales y locales en su gran mayoría, NO han hecho esto; no han construido política y gestión en torno a estos temas. Es por eso ahora en Amazonas, no podemos estar peor. Parece que nos han llegado las “siete plagas de Egipto”, y en mancha.
 
Esto es una clara muestra de la incompetencia de nuestras autoridades regionales y municipales. Los indicadores que en este mes de mayo nos están “cacheteando”, pero muy duro; es una muestra que las autoridades NUNCA estuvieron preparadas para dirigir una región con ingentes potencialidades, pero lamentablemente han logrado que estemos peleando en el tercio inferior, los últimos lugares en pobreza, competitividad e inseguridad.
 
La competitividad de nuestra región no será un logro ansiado si convivimos con la incompetencia de sus autoridades. Menos mal que la democracia permite elegir a nuevos guías regionales y locales. Elijamos esta vez de acuerdo a la grandeza que representa la Región Amazonas y sus hij@s.
 

sábado, 3 de mayo de 2014

POBREZA Y HOMICIDIOS: AMAZONAS EN SU MOMENTO MÁS CRÍTICO
 
 
El mes de mayo se inicia con malas noticias para los amazonenses, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) acaba de publicar un informe sobre la Evolución de la Pobreza Monetaria 2009-2013" donde se destaca que la pobreza en el Perú se redujo 1,9 puntos porcentuales (de 25,8 a 23,9%); es decir, 491 mil personas salieron de la pobreza el año pasado.
 
Desde el 2009 hasta el 2012, Amazonas se encontraba compartiendo con otros departamentos un segundo grupo de pobreza y se ubicaba en los puestos séptimo u octavo a nivel nacional, hoy lamentablemente en Amazonas ha aumentado la pobreza a un 47,3% y se ubica solo por detrás de Cajamarca y Ayacucho, compartiendo el primer grupo. Es decir, ahora hemos caído al tercer lugar como región más pobre del país.
 
El incremento de la pobreza en Amazonas fue del 2,8%. En líneas generales Amazonas ha retrocedido, a pesar de que en los últimos dos años el presupuesto del Gobierno Regional aumentó considerablemente si se le compara con hace 5 o 10 años atrás. Es más, a pesar de que el proceso de descentralización fiscal y de programas sociales, ahora son manejados por el gobierno regional y las municipalidades; hemos caído al fondo en cuanto a pobreza.
 
Algo ha fallado en la gestión y política regional, y creo que es indudablemente la limitada visión del desarrollo y la falta de proyectos multidimensionales para hacer frente estructuralmente a los problemas. Eso no se ha realizado en Amazonas.
 
Si esto no fuera poco para Amazonas, la estocada final lo da la Revista Hildebrandt en sus Trece”. En su edición del 2 de mayo, publica que nuestra región cuenta con la más alta tasa de homicidios del país, un 30.6 homicidios por cada 100 mil habitantes; es decir, tenemos más del triple del promedio nacional (9.5); es más, superamos a la “Lima violenta y caótica” que cuenta con 5.4. Estos datos pertenecen al Ministerio de Justicia.
 
Amazonas pasa por su peor momento y esta es nuestra realidad. Parte de la culpa lo tenemos nosotros los amazonenses por no saber elegir; pero la mayor culpa son de las autoridades, que no supieron estar a la talla de las demandas de la región y sus pueblos. El actual presidente regional fue un Viceministro de Hacienda, por ende sabía y tenía el conocimiento para repotenciar el desarrollo económico y social en la región, pero vemos que lamentablemente no fue así; es más, en su gestión ahora somos los terceros pobres a nivel nacional.
 
Al próximo gobierno regional, lo espera una tarea muy ardua y es posesionar a la región en un sitial promisorio, sacarnos de este tercer lugar de pobreza y de su situación alarmante de homicidios. Exijamos a los candidatos y sus movimientos las cosas claras y transparentes. Busquemos la elaboración y discusión de los planes de gobierno, exijámoslo para saber cuál será el rumbo de la región en los próximos cuatro años. Qué propuestas plantean para disminuir la pobreza y la inseguridad ciudadana. Cuál es la visión de desarrollo en base a nuestras potencialidades.
 
Creo que hemos llegado a lo más hondo de nuestra crisis regional, no podemos estar peor. Pongamos todos el hombro, para reflotar a la región y sus pueblos. Autoridades, candidatos, empresas y ciudadanía, debemos juntarnos para hacer de Amazonas una región con esperanzas para nuestros hijos e hijas.
 

domingo, 27 de abril de 2014

MUJER RURAL: PILAR PARA LA SEGURIDAD
 
ALIMENTARIA E INCLUSIÓN SOCIAL

 
El Perú ha sido bendecido con una rica variedad biológica, ecológica y cultural, y éstas dominan nuestras áreas rurales del país. Las personas que habitan estas regiones; sobre todo las mujeres, conviven y hacen uso de estos recursos, y constituyen los entes activos que permiten beneficiarse de los mismos, para mejorar la calidad de vida en los pueblos. Las mujeres rurales son las protagonistas activas del uso adecuado y calculado de los recursos, y la preservación de las manifestaciones culturales. Son ellas, las agentes encargadas de asegurar la reproducción y la vida en los espacios rurales, y por tal labor necesitan del apoyo mancomunado para salir de su precaria situación en la que se encuentran.
 
El rol primordial que cumple la mujer rural en el mundo, reviste vital importancia para el desarrollo sostenible de sus familias, comunidades y países. Su arduo trabajo desde el campo, contribuye sobre todo a la seguridad alimentaria y desarrollo rural. Cuando nos referimos al tema de la mujer rural, tendemos comúnmente asociarla con las actividades agrícolas, y por lo tanto, a ellas conocerlas como “agricultoras”. Esta asociación es evidente en el mundo y el Perú. Son las mujeres rurales, los motores que mueven las actividades agrícolas, pecuarias y familiares en sus pueblos, pero muy pocas veces este esfuerzo es reconocido y valorado; infravalorando, subestimando e “invisibilzando” la labor que cumplen.
 
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), las mujeres rurales producen más del 50% de los alimentos en el mundo, y en América del Sur esta proporción varía entre el 30 y 40%; de esta población, el 70% corresponde a mujeres rurales, cuya principal actividad es la agricultura. A pesar de ser “gestoras” de los recursos agrícolas y ecológicos, su limitado acceso a los mismos y a los procesos en la toma de decisiones, aumenta su vulnerabilidad y las posiciona subordinadamente dentro de las estructuras sociales.
 
Éstas han asumido diversas responsabilidades como cultivar, cosechar, cazar, pescar, cargar agua, llevar leña a casa, preparar los alimentos, crianza de animales, asegurar la reproducción, contribuyen económicamente, etc. Todas estas actividades permiten que en la mesa familiar existan alimentos, gracias al esfuerzo de las madres, esposas, hermanas e hijas de las zonas rurales; pero lamentablemente, son ajenas a una educación adecuada, a un trato digno, a una apropiada asistencia médica, al acceso a los servicios y oportunidades que existen en las comunidades. Las mujeres siguen siendo la población más desfavorecida en el medio rural, son el rostro de la pobreza.
 
La población rural según el Censo 2007, asciende a 6 millones 601,869 habitantes, de los cuales 3 millones 205,434 son mujeres. Es una tarea ardua de las instituciones potenciar sus capacidades productivas y el acceso igualitario a los recursos, ya que ellas son garantía para tener seguridad alimentaria, preservación del medio ambiente y gestión eficiente de sus recursos, adecuada nutrición, uso apropiado del agua; por eso la importancia de revalorar su trabajo y capacitarlas en diversas materias de desarrollo local ya que poseen conocimientos tradicionales y modernos para la conservación e innovación de los recursos a nivel alimentario, artesanal, medicinal, agropecuario y ambiental. Cada vez más las mujeres participan en las asambleas comunales, sin embargo todavía pocas de ellas emiten opinión, y menos tienen derecho al voto en la solución de problemas comunales.
 
Según el Censo 2007 (INEI), de cada 100 mujeres, 12 son adolescentes que habitan en las áreas andinas, selváticas y poblaciones marginales de Lima. Muchas de ellas son madres, con problemas económicos y nutricionales, concentrándose en las regiones de la selva. La inasistencia y/o deserción a los centros educativos se debe a la edad fértil, la nupcialidad temprana, el embarazo adolescente, problemas económicos y resistencias culturales. Si tuvieran mejor educación mejorarían el valor nutritivo de los alimentos.
 
La migración del campo a la ciudad, que resulta eminentemente masculina, está conllevando a que las mujeres rurales adopten otras responsabilidades, muchas veces agravando su situación de pobreza debido a que luchan por mantener a los hijos e hijas y se hacen cargo del cuidado de las chacras y animales. Lo positivo de esta situación es que  los hogares son liderados por la mujeres y por ende refuerzan su posición como agricultoras, productoras y partícipes activas en el desarrollo familiar y comunal.
 
Actualmente es necesario proteger en la mujer rural, sus derechos de propiedad intelectual del conocimiento, arte y diseño indígena, y asegurar que sus comunidades indígenas sean insertadas en el mundo de la globalización a través de la capacitación en exportación, acceso a los mercados, acceso a programas de apoyo a la exportación; todo ello, sin explotar los conocimientos tradicionales y modos de vida. Como mencionamos anteriormente, la mujer rural es la principal “depositaria” de los conocimientos tradicionales y autóctonos de nuestros pueblos andinos, amazónicos y costeños.
 
La mujer rural es el pilar para que la familia y comunidad cuenten diariamente con los alimentos respectivos y aseguren el bienestar de sus integrantes. Por eso desde el Estado y las organizaciones privadas, tenemos que revalorar y “visibilizar” el aporte de la mujer rural para el desarrollo local y nacional dentro del marco de la inclusión social.