lunes, 24 de febrero de 2014

GRANDES HIDROELECTRICAS: EXPERIENCIAS NO TAN GRATAS EN AMÉRICA


Hace un par de meses escribí un análisis sobre el Proyecto Hidroeléctrico Chadin 2 que respondía a la visión de desarrollo de un país grande como el Brasil y donde demandaba diálogo y participación democrática de los involucrados para conocer los impactos sociales, ecológicos, económicos, climáticos, etc. Revisando literatura sobre hidroeléctricas en América, me encuentro que en los últimos años y décadas, se han promovido grandes represas para paliar la demanda de energía y agua.
 
Aproximadamente existen más de trescientos proyectos de este tipo en nuestra América, la mayoría construidas sin procesos que respeten la sostenibilidad ambiental y garanticen la participación pública de los involucrados. Ello ha conllevado que se produzcan serios impactos negativos a nivel ambiental y sobre los derechos humanos de las personas y comunidades.

En la Cuenca del Marañón se está proyectando construir una veintena de represas para usos energéticos principalmente; y en Amazonas específicamente, se busca construir hidroeléctricas como Chadin 2, Cumba, Rentema, entre otros. Las organizaciones e instituciones que apoyan estos proyectos como el gobierno Regional de Amazonas y Odebrecht, anuncian en todos los medios, con millonaria publicidad (incluyen comerciales radiales de niños dialogando sobre las “bondades” de estos proyectos) los impactos positivos; más no los impactos negativos de la puesta en marcha de estos proyectos. Veamos las experiencias*.


1.        Yacyretá: Proyecto binacional entre Argentina y Paraguay de los años 80 sobre el río Paraná con 3,200 MW de capacidad. Desde su inicio el Banco mundial y el BID ya habían identificado los daños sociales y ambientales que afectó gravemente a miles de personas, y las medidas de compensación y mitigación todavía están pendientes. A pesar de ello, los gobiernos buscan ampliar el nivel de la represa.
 
2.        Río Madeira: Ubicado entre Bolivia y Brasil con 3,300 MW de capacidad. Contempla varias hidroeléctricas a implementarse sobre comunidades indígenas y campesinas vulnerables. Proyecto dentro de la Iniciativa de Integración de Infraestructura Regional de Sur América (IIRSA).
 
3.        Baba: Proyecto ubicado en el Ecuador entre los ríos Baba y Toachi con una capacidad de 42 MW. La Corte Constitucional de este país ha pedido revisar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) debido a las graves fallas y la falta de consulta e información apropiada con las comunidades afectadas. Lamentablemente el proyecto continúa.
 
4.        Chan-75: Este proyecto se está desarrollando en Panamá dentro de los territorios de las comunidades indígenas Ngöbe. Ubicada sobre el río Changuinola y con una capacidad de 223 MW. Las comunidades indígenas no han sido consultadas ni informadas apropiadamente; más aún, el proyecto afectará al Parque Binacional La Amistad declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO debido a su biodiversidad.
 
5.        La Parota: Proyecto ubicado en México que se ubica sobre el río Papagayo y con una capacidad de 900 MW. Serán afectadas comunidades indígenas y campesinas en un total de 25,000 personas. Proyecto con fallas en los procesos de consulta, EIA y posibles riesgos sísmicos. El gobierno mexicano ha suspendido la construcción del proyecto por la presión popular y acciones legales de las comunidades.
 
 
Son cinco experiencias de grandes represas hidroeléctricas que afectan a comunidades campesinas, nativas y el sistema ecológico de los espacios donde se están desarrollando. Grandes proyectos que al igual que en el Marañón, tienen y tendrán los siguientes impactos negativos, y que lamentablemente eso no se informa y la población muy poco la conoce:
 
·           La calidad y salubridad del agua empeorará tanto río arriba como río abajo ya que se modificará artificialmente las cuencas hidrográficas, bloqueando el curso natural.
 
·           Se degradarán los ecosistemas acuáticos y conllevará impactos a la biodiversidad; por ejemplo, se afectará la migración de los peces y animales terrestres. También se deforestará grandes hectáreas de bosques y la pérdida de sus elementos bióticos y abióticos.
 
·           A nivel climático aumentará la emisión de gases invernadero causados por la descomposición de materia orgánica inundada por la obra e impacto en la seguridad y productividad de las represas por cambios drásticos en precipitaciones y sequías.
 
·           Efectos sísmicos pueden producir alta presión del agua del embalse o derrumbes, reactivando las fallas geológicas a los alrededores del proyecto.
 
 
·           Se afecta los derechos de las personas de comunidades campesinas y nativas. Derechos consagrados en el marco jurídico de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos. En su mayoría estos proyectos desconocen las normas del derecho internacional ambiental y los derechos humanos.
 
·           Represar agua afecta directamente a la salud produciendo enfermedades debido a la acumulación de sedimentos tóxicos, transmisión de enfermedades como dengue o malaria por agua acumulada e insectos.
 
·           Se pierde las fuentes de alimentación y formas de vida tradicionales porque los peces migrarán o desaparecerán; la biomasa animal migra y desaparece en muchos casos en las zonas afectadas, la agricultura de la zona se desplaza; en suma, se modifica la vida a los alrededores del proyecto.
 
·           Otro impacto son los desplazamientos forzados de personas y comunidades enteras, vulnerando sus derechos humanos a la libre circulación, propiedad, vivienda y fuentes de alimentación.
 
·           Implementación de manera inadecuada de las evaluaciones de impacto ambiental y social de manera integral, que limita la identificación, análisis y posteriormente reducción y eliminación de posibles daños ambientales y sociales.
 
·           En estos proyectos lamentablemente, no se permite a las comunidades afectadas la oportunidad de participar activamente, de manera real y objetiva; es decir, no hay o es limitada la consulta y participación pública. Muchos de los pobladores y comunidades afectadas, no tienen conocimiento de estos proyectos o es limitado el acceso a la información. Estas acciones negativas, son estrategias de las empresas constructoras y gobiernos involucrados, pero están estas instituciones para prácticas “asistencialistas” con regalos y dádivas a la población como una manera de “esconder” los impactos negativos y solicitar la “aceptabilidad” social.
 
·           También durante la construcción de las represas, se asentarán cientos de trabajadores que generarán depredación de bosques y contaminación, como también negocios ilegales alrededor de la zona como la minería ilegal, prostitución y trata de personas. Más aun, se podría producir “criminalización de la protesta social”, debido al hostigamiento o procesos judiciales contra los pobladores que protestan o reclaman la violación de sus derechos y la destrucción sistemática de su ecología.
 
Como observamos, este artículo intenta mostrar la “otra cara de la moneda”, aquella cara que no tiene publicidad millonaria, ni apoyo de las autoridades nacionales o regionales. Cara que muy poco es conocida por la población y sus comunidades afectadas, o que intencionalmente no se les quiere hacer conocer. La construcción de hidroeléctricas quizás no sean negativas si son económicamente viables, socialmente aceptables y; cultural y ecológicamente sostenibles; o que respondan a la visión de desarrollo del país y nuestros departamentos. Lamentablemente esto no ocurre, según las experiencias analizadas.
 
Menos mal que las grandes represas no son las únicas opciones para atender la demanda de energía ya que existen múltiples alternativas para la producción de energía de manera viable, aceptable y sostenible como el uso eficiente de energía en hogares, empresas e industrias; uso de energías renovables como la energía solar, eólica, geotérmica o pequeñas hidroeléctricas.
 
Los amazonenses ya estamos advertidos, y tenemos otras alternativas para conocer los impactos de las hidroeléctricas. Igual que en mi artículo anterior, solicito Debate Regional, donde participen los pobladores y comunidades afectadas principalmente, y toda la población amazonense para conocer estos megaproyectos. No es una exigencia, es nuestro derecho como amazonenses.
 
* Para el análisis de este artículo se ha tomado como fuente primaria el informe: “Grandes Represas en América. ¿Peor el Remedio que la Enfermedad?, de Jacob Kopas y Astrid Puentes Riaño.
 

lunes, 27 de enero de 2014

CARTA A MI BISABUELO PABLO PIZARRO
 
FARJE, HEROE DE LA GUERRA CON CHILE

 
Estimado Bisabuelo Pablo:
El que te escribe es tu bisnieto, hijo de doña Estela Pizarro Castañeda, que a la vez es hija de don Miguel Pizarro Rubio, tu menor hijo. Mi muy querido bisabuelo, se que fuiste un amazonense a carta cabal, naciste en Chachapoyas en 1859; y muy joven viajaste a Lima a enrolarte en el Ejército Peruano como un soldado valiente para defender los colores patrios.
Participaste valientemente en las Campañas del Sur, te hirieron, derramaste tu sangre amazonense y peruana por nosotros, te hicieron prisionero y conducido a Chile, luego saliste libre y regresaste a tu tierra. Me contaba mi abuelo Miguel, tu hijo; que llegaste barbón, delgado e irreconocible y te acercaste a tu esposa, mamá Rosa Rubio Lynch; quien al desconocerte te dijo: “Señor sírvase este platito de comida” y usted le dijo: “Rosa, ¿ya no me conoces?; soy Pablo, tu esposo y vengo de la Guerra”. El abrazo luego fue interminable con tu esposa, ya no derramaste sangre, sino lágrimas de haber cumplido con tu deber por la patria y haber dejado a tu familia.
Papá Pablo, luego de haber cumplido con tu patria y haber derramado tu sangre amazonense; llegas a tu tierra y logras representarlo como Diputado por Luya en un inicio; y luego representas a tu Amazonas como su Senador de la Republica.
Que orgullo siento por ti bisabuelo; habiendo luchado entre balas, cañones, barcos  y caballos, con insuficiente apoyo militar y logístico por parte del Estado peruano, supiste defender a tu patria y luego coronaste tu “envidiable” vida con una labor política en beneficio de las montañas y sus pueblos que te vieron nacer. En beneficio de tu Amazonas. Que grande fuiste querido bisabuelo. Como la vida tiene su fin, falleciste en 1926 a los 66 años siendo Coronel; muy joven, pero de seguro que tu “vida dura” a favor del país y Amazonas, hicieron su “trabajo” para llevarte a la Gloria de los Héroes Nacionales.
Quizás en tu patria chica no te conozcan, nunca te conocieron; pero ya es momento de que los amazonenses sepamos que tú y otros héroes de tu tierra; lograron escribir la historia junto a Grau y Bolognesi. Está tu monumento en la Municipalidad de Chachapoyas, junto a dos otros héroes que por cosas del destino mi estimado bisabuelo; uno de ellos también es familiar mío: un Torrejón. Que orgullo para los amazonenses tenerte entre nosotros como un hacedor de patria y contribuyente al desarrollo amazonense.
Bisabuelo Pablo Pizarro, le comento que hoy 27 de enero, ha sido un día histórico para tu país; se ha recuperado aproximadamente 50 mil km2 y se fijó los límites con el país del sur. Le cuento que fuimos a una Corte Internacional, La Haya en los Países Bajos; a solucionar los problemas limítrofes marítimos que teníamos con Chile, bueno en esta oportunidad no se derramo ninguna gota de sangre y logramos definir las fronteras marítimas.
Papá Pablo, ha sido un proceso muy largo que involucró directamente a tres gobiernos; un trabajo donde después de muchos años se vio la unidad del Perú y la continuación de una Política de Estado. Le comento que fuimos con un equipo de primera de asesores internacionales y diplomáticos nacionales, sosteníamos la equidistancia de nuestro mar; pero la corte fue muy “salomónica” con ambos países.
Lo que si le doy a conocer es que tu país ha “recuperado” 21,000 km2 que pertenecían soberanamente al país vecino y 28,696 km2 del triangulo externo que los chilenos sostenían que pertenecían a alta mar. Quizás en esas aguas tú estuviste defendiendo a tu patria. Pero lo más importante bis abuelo, es que hemos logrado por fin delimitar esa zona en controversia y eso nos asegurará una paz duradera con nuestro país hermano del sur.
Querido Papá Pablo, quizás no todos están contentos con este fallo; pero a fin de cuentas tu lucha no fue en vano en la Guerra del Pacífico y este día histórico para nuestro país, es también en tu honor. Es en este día que más te recuerdo como peruano, amazonense y bisnieto tuyo. Siento mucho orgullo por ti y por tu labor militar y política. Sigue en tu gloria de los héroes, mi querido bisabuelo; ya los amazonenses y peruanos quizás luego se den cuenta del rol importante que significaste para el país y Amazonas; y te sabrán reconocer. Siempre serás el ejemplo que seguiré a favor del Perú y Amazonas. Buenas noches bisabuelo, y saluda a Grau y Bolognesi; grandes héroes como tú.
Se despide tu bisnieto.
Elmer Antonio Torrejón Pizarro

lunes, 13 de enero de 2014

EL FALLO DE LA HAYA Y NUESTRA POLÍTICA PERUANA

 
Como de costumbre revisando los diarios de Latinoamérica y viendo el Diario La Tercera de Chile, envidio sanamente la madurez y el nivel político de sus dirigentes, medios de comunicación y empresarios. En uno de sus titulares se lee: “Presidentes de partidos y comisiones de RR.EE. respaldan política de unidad ante fallo de La Haya tras cita con Piñera”.
 
Estas reuniones que demuestran la unión y el compromiso de la clase política chilena, ante un fallo de la Corte Internacional de La Haya, es una conspicua muestra de la importancia y el interés ante un hecho histórico que marcará el rumbo de las relaciones de su país con el nuestro. Desde hace más de un mes, veo y leo este tipo de noticias en los medios de comunicación chilenos, y verdaderamente como peruano, admiro el compromiso que tienen nuestros vecinos del sur para con su país.
 
Faltando menos de 15 días para el fallo de La Haya, dirijo mi mouse a los diarios y enciendo la televisión peruana, y me informo que el ejemplo chileno de unión y compromiso, es totalmente contrario a lo que sucede en el país. Nosotros vivimos en un espectro de desunión, falta de compromiso e inmadurez política, reflejados en el actuar y las declaraciones de nuestros “líderes” políticos, comunicacionales y empresariales.
 
Mientras que en Chile la política madura de sus líderes y partidos, siguen reuniéndose para afrontar y respaldar su postura en La Haya, en el Perú las ambiciones políticas y electoreras, dominan el escenario politiquero.
 
Ollanta Humala intentando ser presidente, dentro de un ambiente enrarecido políticamente. Alan García enviando “twiitdardos venenosos”, ya en plena campaña 2016 y queriendo salvarse de una investigación que lo puede inhabilitar. Alejandro Toledo, queriendo limpiar su imagen sobre ECOTEVA, pero cada día enredándose más. Lourdes Flores Nano, pateo su solida imagen política, y ahora está tildando de mediocres a todo el mundo. PPK, el del cuy, ahora se lo ve más “socialista”, comportándose como un caviar rojo con sus propuestas de reforma educativa y seguridad. Parece Fidel Castro, que contrariedad.
 
Keiko Fujimori, muda desde hace buen tiempo, solo suelta a sus “canes” para que ladren; quizás calculando sus intenciones politiqueras y armando otra estrategia para liberar a su papi. Castañeda Lossio, tímidamente saliendo de su escondite para “desojar margaritas” si va o no a la alcaldía de Lima. Cesar Acuña, mostrándose como el “pobre exitoso”, pero sus universidades cada día alimentan su campaña. Susanita Villarán, todavía viva porque no le lleva el rio hablador, recién aprendiendo a ser alcaldesa, la Izquierda Peruana… ¿existe la unión de las izquierdas en nuestro país?
 
Los Congresistas, ya los conocemos a ellos y ellas, insultando, armando un espectáculo cirquero, cobrando el sueldo de sus trabajadores, pidiendo “dos chelas” en plena sesión parlamentaria, refugiándose en el accionar de la inmoralidad y ahora…, ahora entraron de vacaciones. Qué alegría de no verlos por unos meses. Los Medios de Comunicación, unos peleándose por tener casi el 100% del control de la información y otros anunciando que ya vienen sus programas estrella de inteligencia mental: “Combate” y “Esto es Guerra”.
 
Los Empresarios, hash los empresarios, bueno ellos buscando “padrinos petroaudios” para facilitar una nueva empresita o en todo caso en sus Moll o Supermercados (la mayoría de capitales chilenos), “asaltando” con sus tarjetitas CMR, a los incautos y “emergentes” ciudadanos de la clase media; “vendiendo rico” y llevando las ganancia al país del sur.
 
No hablemos de nuestros líderes regionales y locales, porque algunos están por salir y limpiando sus “anticuchos”, otros piensan reelegirse; y la mayoría, los improvisados, los "más capaces" o los “salvadores” (con guita en mano), ya empezaron sus campañas; y preguntarles sobre la postura del país frente al fallo de La Haya, ¿para qué?; la mayoría no entiende que es un fallo, no saben donde se ubica La Haya, menos la postura peruana defendida en esta Corte Internacional. Dejémoslos en su “caudillismos regionales”, déjenlos a que sigan experimentando lo que es política, gestión y desarrollo regional; al fin y al cabo, y lamentablemente, sus ciudadanos son los que pierden.  
 
¡Qué lindo es mi país y su clase dirigencial! Nosotros los verdaderos descendientes de nuestro héroe Miguel Grau, si estamos maduramente preocupados y preparados para recibir el fallo de La Haya. Lamentamos en lo más hondo, el pobre accionar de la clase política que nos dirigió, nos dirige y nos piensa dirigir. Dejemos la inmadurez política, informativa y empresarial en sus recónditos espacios subnormales de estos personajes, ahora más que nunca, como peruanos los decimos: ¡NO LOS NECESITAMOS!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

PROYECTO CHADIN 2 Y LA VISIÓN DEL

DESARROLLO

 
En los últimos años se viene escuchando y ejecutando en el Perú una cartera de proyectos energéticos a través de hidroeléctricas, explotación de fosfatos, hidrocarburos, carreteras interoceánicas y otros; pero nos habremos preguntado: ¿De dónde nace esta visión de desarrollo que supuestamente encumbrará a nuestro país y Amazonas hacia el crecimiento y desarrollo?
Veamos, la amazonía peruana (que incluye gran parte del Departamento de Amazonas), ha ingresado en una nueva era de explotación de sus recursos. Si hasta hace 50 o 100 años resultábamos ser el “patio trasero” del Perú, depositario de solo materias primas como la zarzaparrilla, la madera o el caucho; productos que se exportó a Europa principalmente; hoy resulta que somos depositarios de energía debido al caudal de nuestros ríos, propios de nuestra geomorfología; depositarios de fosfatos, hidrocarburos y un canal comercial para unir el Atlántico y el Pacífico.
Chadín 2, es un proyecto hidroenergético, entre Amazonas y Cajamarca y que busca aprovechar las aguas del rio Marañón para la construcción de una central hidroeléctrica que consta de una presa de 175 m. de altura para formar un inmenso embalse de agua y así generar energía eléctrica.
La respuesta a nuestra pregunta inicial, es que esta cartera de proyectos responde a una Visión de Desarrollo que el gran gigante sudamericano, el Brasil, lo viene desarrollando desde muchas décadas atrás. Los proyectos como Chadín 2, responden a las necesidades del Brasil, mas no a una visión construida desde el seno de nuestra nación.
Nuestro vecino Brasil, ahora quinta economía del mundo, desplazando inclusive a Francia, necesita crecer y desarrollarse. Este país tiene un cuidadoso y planificado  crecimiento y desarrollo, debidamente visionado, que involucra acercarse a los países del Asía, principalmente a sus potencias económicas como China, Japón y Corea, para poder asociarse y comercializar sus productos. No cabe duda que para ello tienen que llegar y dominar el Océano Pacífico. Eso está bien, y es algo positivo para el país vecino.
Brasil para ello necesita un canal natural para llegar al Pacífico y eso representa el Perú. Nuestro país se ha convertido en algo así como un “puerto intermedio” del Brasil, por donde se trasladará su producción hacia los países del Asía, y también un “puerto exquisito” para la obtención de energía que sirvan a sus territorios y pueblos del Noroeste brasileño, la obtención primaria de hidrocarburos, fosfatos y productos agrícolas que satisfagan las necesidades de este país gigante.
Bien por Brasil que crezca y se desarrolle, pero sobretodo es un daño para nosotros  que somos uno de los pocos países que no contamos con un Sistema de Planificación que indique una Visión de Desarrollo; y toda esta cartera de proyectos como mencione anteriormente, no nacen por las necesidades y la planificación del Perú, sino por lo que viene haciendo Brasil como país potencia. En suma, estos proyectos responden a los intereses del Brasil.
 
Si esta cartera de proyectos nace por intereses unívocos de un gigante económico, el Perú lo que ha hecho es adecuarse a estos proyectos, sin siquiera entender los daños medioambientales y sociales que acarrean. Porque Chadín 2, para Cajamarca y Amazonas, debe involucrar un reconocimiento del área afectada para analizar los impactos que tendría a nivel social, ecosistémico y cultural; más allá del positivo resultado económico y energético que nos hacen recordar las instituciones formales.
En Amazonas debemos construir un espacio de “Debate Regional” donde participen los diversos actores involucrados en dicho proyecto. Donde constantemente informemos a la población no solo los beneficios de dicho proyecto; sino también los impactos negativos que se tendrá a diferentes niveles. La triada del desarrollo tiene que respetarse y ponerse en agenda: crecimiento económico viable, desarrollo social aceptable; y sostenibilidad ecológica y cultural.
En este Debate Regional, nos tenemos que preguntar y sincerar en torno a: ¿cuál es el interés y beneficios del Perú, y de Amazonas en particular, con relación al Proyecto Chadín 2? La población afectada por este proyecto necesita saberlo. En Amazonas lamentablemente, no se conoce todavía en su magnitud los impactos que acarreará este proyecto; por eso que existen indecisiones, dudas y hasta indiferencias; lo cual está muy mal, porque el desarrollo lo hacemos todos de manera articulada.
Finalmente, no vayamos a ser “engullidos” o resultar el “patio trasero” del gigante Brasil. Necesitamos construir nuestra propia agenda a nivel regional y nacional, y así poseer una Visión de Desarrollo debidamente planificada. Para ello requerimos un Estado y un Gobierno Regional ágil, moderno, competitivo, eficaz y con claridad en sus responsabilidades y áreas de competencia. La Visión del Desarrollo para Amazonas y el país en su conjunto, no tiene que ser importada, menos impuesta por los intereses de otros países.
El Desarrollo de Amazonas y del país lo construimos tod@s, de manera articulada y respetando  a nuestras sociedades, culturas y ecología, o en todo caso estamos destinados a seguir siendo el país tercermundista exportador de materia prima; y Amazonas el departamento que comparte el último tercio de pobreza, desnutrición, pésima educación y deforestación en el país. El “Debate Regional” está en la cancha, empecemos.

lunes, 2 de diciembre de 2013

LA FOCALIZACIÓN EN LOS PROGRAMAS SOCIALES
 
Uno de los problemas mayores en los programas sociales del país es la focalización, que han ido ocurriendo sobre todo en los procesos de selección de personas no pobres, como pobres (infiltración); y a personas pobres, catalogarlas como no pobres y por ende excluirlas de los programas (subcobertura). A pesar de ello, la participación de las personas ha aumentado en la mayoría de los programas sociales, pero el aumento de los beneficiarios está relacionado con personas que han dejado de ser pobres o en todo caso no representan la población objetivo de los programas (infiltrados). Más aún esto está ocurriendo en “programas bandera” como JUNTOS, Vaso de Leche y PENSIÓN 65.
 
Las personas más pobres y vulnerables en el Perú, todavía tienen problemas en el acceso a los programas sociales, revelando limitaciones en las estrategias de identificación de los beneficiarios. Los resultados indican que existen costos elevados debido a estos problemas de focalización, sobretodo en el caso del Vaso de Leche y Programa JUNTOS que son considerados como programas mal gestionados, y donde los problemas de Infiltración y Subcobertura restan eficacia a dichos programas.
 
Los instrumentos de focalización debieran tomar en cuenta las diversas realidades sociales, culturales y geográficas de nuestro país, así como la participación de los beneficiarios o usuarios de los programas, avanzando hacia la construcción de un Sistema Nacional de Focalización que permita la identificación adecuada de quienes  serán los beneficiarios de los programas sociales.  Esto en razón a no duplicar los objetivos y metas, y de esa manera contribuir al ahorro de la inversión pública y así pueda destinarse los recursos eficientemente hacia los más pobres. Es necesaria la articulación de los diversos sectores, para hacer comunes los objetivos y metas en torno a los programas sociales, de esa manera haremos viables los procesos de visión y gestión en torno a las políticas públicas.
 
Un criterio de importancia para una focalización adecuada de beneficiarios está relacionado con los grados de vulnerabilidad. Es necesario contar con mapas territoriales de vulnerabilidad, considerando a los niños pobres, personas adultas mayores rurales, madres gestantes en vulnerabilidad, a las personas indocumentadas (no acceden a los programas sociales debido a que algunos programas solicitan como requisitos poseer el DNI).
 
Este último problema en el Perú se está solucionando en la población rural, aunque todavía se necesita ampliar su cobertura hacia poblaciones alejadas de la selva y el ande. Es de suma necesidad tener el registro de identificación de la población con menos de 18 años, para focalizar el gasto social en esta población más pobre, el analfabetismo (las personas  que no saben leer y escribir), muchas veces no se enteran de la presencia de los programas sociales dentro de su espacio territorial, porque la difusión y comunicación de los mismos en los pueblos más alejados, se realiza a través de panfletos y otros escritos, a la cual esta población no tiene acceso o no les entienden. El Estado ha tenido resultados efectivos en la lucha contra el analfabetismo, que ha permitido la disminución de analfabetos en el Perú.
 
El problema es notorio si es que intervenimos en espacios donde las poblaciones son hablantes monolingües. Las personas en el Perú, son más vulnerables si es que solamente hablan el quechua, aymará o alguna de las 42 lenguas amazónicas. Los programas sociales tienen que tomar en cuenta estas realidades lingüísticas, justamente para hacer eficiente la gestión y evitar los problemas de focalización.
 
Las poblaciones nativas y campesinas son poblaciones vulnerables en su grado más superior. Por sus condiciones de exclusión y pobreza, es necesario adoptar para ellos políticas públicas, donde los programas sociales refuercen los aspectos de protección social, a través del alivio de necesidades básicas como la alimentación y la salud. Se debe crear o reestructurar los programas sociales de protección, teniendo en cuenta los diversos condicionantes que existen en el interior de las poblaciones nativas de la amazonía y los andes peruanos.
 
Asimismo podemos mencionar que el aumento de participación en los programas sociales, a pesar de la reducción de la pobreza, se debe a que los programas se han “institucionalizando”, no solo como espacios de satisfacción primaria de problemas de alimentación y salud; sino también, como espacios de “ahorro”, desde la visión familiar de una comunidad. Es por ello que existe un aumento de los infiltrados, personas que dejaron de ser pobres, pero siguen dependientes de los programas, no por la necesidad de satisfacer sus carencias, sino por la necesidad de ahorro ya que todavía están en el limbo de la línea de la pobreza y la vulnerabilidad económica. Esta paradoja de que a pesar de la reducción de la pobreza, todavía las personas siguen haciendo uso de los programas sociales, sobretodo personas que ya han superado la línea de pobreza; es un reto para tener en cuenta en investigaciones y gestiones futuras.
 
Una adecuada focalización, también implica construir un registro único de beneficiarios, que no solamente muestre datos cuantitativos sobre los impactos de intervención de los programas sociales; sino también, los potenciales agropecuarios, culturales y ecológicos del área o espacio social intervenido; y los niveles de articulación al mercado. Esto responde a reunir información valiosa, no solamente de los programas sociales “protectores”; sino también de los programas “capacitadores” y “promotores”, ya que es necesario contar con información gradual de los beneficiarios que han alcanzado ciertas capacidades o en todo caso han mejorado sus niveles de vida, haciendo uso de estos programas sociales. En conclusión, focalizar adecuadamente permitirá el éxito en los impactos de los programas sociales.

domingo, 6 de octubre de 2013

NUESTRA EDUCACIÓN DE FARÁNDULA

 
En el último ranking del Foro Económico Mundial, el Perú se ubica en el puesto 84 en cuanto al desarrollo educativo; es decir, nos alojamos como los peores en Sudamérica en Educación. Es más, nuestro Índice de Capital Humano refleja que estamos ubicados en el último tercio de Latinoamérica, para ser precisos en el puesto 75 de 122 países, obviamente superados por “países competencia” de la región como Chile, Uruguay, Brasil y México.
Por otro lado, últimos indicadores de ranking de universidades en el mundo, muestran que ni siquiera aparecemos con un Centro Educativo Superior, entre las 500 universidades mejor rankeadas; es más, ninguna de nuestras universidades figuran entre las 20 mejor posicionadas de América Latina, si solo evaluamos las universidades de nuestra región.
Algo está pasando con nuestra educación, que históricamente se ha convertido en un problema estructural que nos reta a dar soluciones multidimensionales; llámese en el aspecto nutritivo, de salud, bienestar laboral, servicios básicos, entorno familiar, reformas educativas, etc. El hecho lamentable es que durante las últimas décadas, los diferentes gobiernos de turno han mantenido el gasto (mejor resalto Inversión) en educación alrededor del 3% del Producto Bruto Interno (PBI), a pesar que necesitamos como mínimo el 6% de nuestro PBI para hablar de un verdadero desarrollo inclusivo y sostenible de la educación en el Perú.
Como vemos en estos datos cuantitativos, ocupamos los últimos puestos en educación en Latinoamérica y la principal causa es tener un Estado débil que NO INVIERTE lo necesario en educación, si nos medimos en relación con otros países; más aun, tenemos un Estado desvirtuado, que no quiere afrontar esta problemática desde un punto de vista estructural. Esto nos hace un país “deslegitimado” en cuanto a capacidades y conocimientos de nuestro capital humano, y por ende rezagados al momento de “competir” con otros países de la región.
No podemos aspirar a ser país desarrollado, si nuestro Capital Humano convive con estos indicadores educativos; si los niñ@s de Huancavelica o Apurímac, no retienen los conocimientos porque su Desnutrición Crónica Infantil está por encima del 30%; si mas del 60% de las familias de Condorcanqui, en Amazonas, no cuenta con servicios básicos como agua y luz para poder atender a sus niños y niñas en edad escolar.
Cómo mejorar la educación en nuestro país, si lamentablemente cada semana se crean universidades fantasmas que venden títulos al mejor postor; o rectores de universidades privadas que se asignan sueldos por más de dos millones de soles mensuales, dejando de invertir en la investigación y la educación de sus alumnos. Qué mejoras podemos lograr en educación, cuando el actual sistema educativo superior te permite obtener el título a través de un examen o un curso de dos meses, debidamente pagado; haciéndonos menos competitivos a nivel de región y desdibujando el carácter real de una universidad: la investigación.
Los datos cualitativos en cuanto a educación, como vemos, conviven con lo amoral. Porque educación no solamente se construye en el aula; educación se hace pragmáticamente también en la familia y la sociedad. Personalmente creo que la familia y los medios sociales de comunicación en el país, necesitan de una “reingeniería” para convertirse en dos pilares fundamentales que apoyen a la escuela en edificar, ese ansiado constructo llamado: Educación Peruana Sostenible e Inclusiva.
La realidad dura, lamentablemente nos da una cachetada y nos imbuye dentro de su sistema, mostrándonos que los niños, niñas y jóvenes en edad escolar y universitaria, están pendientes de medios de comunicación que deforman el sentido educador que deberían tener, al mostrar programas que colindan con la amoralidad y la “ignorancia” en su real dimensión (cuando uso este último término me refiero a la escases o limitados conocimientos, porque en el Canal de Televisión más visto de nuestro país, no existe una hora a la semana de un programa educativo o cultural).
Basta con observar estos programas juveniles, donde la farándula, hace de la “ignorancia”, una forma de vida. Donde es mas valioso la belleza del cuerpo, mas no así, la admiración al conocimiento; porque confundir a nuestro héroe del Combate de Angamos con el Libertador San Martín; es mostrar la ignorancia plena de un país que se forma y construye a partir de una EDUCACIÓN DE FARÁNDULA.
Que hacemos. Hay muchas cosas que hacer para mejorar la educación. En primer lugar se necesita de políticas decisivas que hagan de la educación el pilar fundamental para el desarrollo peruano. Es necesario aumentar el presupuesto en educación, que vaya más allá del 6% de nuestro PBI. Por otro lado debemos fortalecer e incentivar acciones público-privadas para hacer frente a las causas estructurales de nuestra problemática educativa, solucionando aspectos de inseguridad alimentaria, trabajo y salud, reforma educativa, servicios básicos, convivencia familiar y otros.
Propongo que es de suma necesidad una educación descentralizada e inclusiva, a través de un respaldo político-institucional, que haga viable el encuentro armonioso de las culturas a través del diálogo intercultural. En un país pluricultural, la descentralización educativa con una visión intercultural de conocimientos, responderá a la inoperante educación formal y homogénea que se imparte actualmente en la escuela.
Es necesario fortalecer a la familia en su papel de “educador de entrada o primera instancia”. Para ello necesitamos de una familia peruana responsable, armoniosa y con un conjunto de herramientas y capacidades para hacer de sus hijos, a través de la educación, pilares para el desarrollo futuro del país. Los medios de comunicación tienen que desatarse de esa parsimonia de vender solo “ignorancia” para hacer de sus empresas un negocio, a expensas de construir una sociedad amorfa y sin un sentido de desarrollo. En este mundo de la tecnología y la información necesitamos de medios de comunicación que eduquen y fortalezcan al capital humano.
La Educación de Farándula, no puede seguir siendo ese signo distintivo que “forme”, propicie conocimientos y de herramientas educativas a nuestros niños, niñas y jóvenes del país; porque estamos cometiendo un grave error que se acentuará en futuras generaciones. El desarrollo del país involucra reformular varios aspectos que envuelven el sistema educativo; pero más allá del trabajo de las instituciones; es necesario cambiar esa Educación de Farándula que gobierna en todo sentido a nivel de personas. Necesitamos iniciar el cambio desde nosotros mismos. La Educación Sostenible e Inclusiva es la gran herramienta que permitirá el despegue humano y económico en nuestro Perú.

viernes, 27 de septiembre de 2013

LOS PROGRAMAS SOCIALES EN EL PERU

 
Los programas sociales (sobre todo los programas alimentarios y de subvención económica) se vienen implementando desde hace más de dos décadas en el país, y su aporte a la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones en pobreza y vulnerabilidad han sido mínimas; o en todo caso, han hecho que en estos grupos sociales se “institucionalice la pobreza”, a través del asistencialismo.
 
La mayoría de los programas sociales en el Perú, se caracterizan por su  poca eficiencia y eficacia de su gestión. Por otro lado existen problemas de duplicidad de los programas, ya que muchos fueron creados teniendo en cuenta las lógicas coyunturales políticas, activistas y reactivas; existiendo programas con el mismo objetivo en sectores del Estado distintos, con la misma población objetivo, con los mismos objetivos, independientes unos de otros. No fueron creados de acuerdo a un plan de política social visionaria y estrategias de desarrollo compartidas e inclusivas.
 
Esto ha dado lugar a una baja eficacia de los programas sociales. Dado que han logrado metas en coberturas o han alcanzado productos específicos (número de raciones alimentarías entregadas, por ejemplo), pero han tenido un bajo aporte a variables de efecto o impacto, como la desnutrición infantil, mortalidad infantil, mortalidad materna o la reducción de la pobreza de ingreso. Esta baja eficacia es lo que imposibilita que el gasto social, se convierta en inversión social, definida está en función del retorno social del gasto (mayores capacidades humanas).
 
Para un gasto social efectivo - e inversión social posterior - con los programas sociales, se debe fortalecer la armonía viable, aceptable y sostenible entre las políticas económicas y sociales. Es de suma necesidad un proceso de descentralización efectiva, que siga fomentando la participación de las instancias locales y regionales en el diseño y control social del gasto; además de facilitar las iniciativas de gestión y control social del uso de los programas sociales, al poder local organizado. Se hace necesario hoy en día, fuertes procesos de capacitación, aprendizaje y empoderamiento de los programas por parte de los gobiernos regionales y locales; esa es la lógica de potenciar la descentralización.
 
La mínima eficacia no depende necesariamente solo de criterios técnicos como la buena focalización. La eficacia también tiene que ver directamente con los enfoques y con las estrategias desarrolladas por los programas. Así, tenemos que ver, ajustar y solucionar los siguientes puntos para que los programas sociales se conviertan en herramientas de inversión para el desarrollo de los grupos sociales más pobres y vulnerables:

*   En primer término, se debe trascender el “chip asistencialista” de la entrega de alimentos, raciones o dinero hacia una efectiva utilización de la misma, por la población objetivo. Por ejemplo, fortalecer la capacitación a madres en la preparación de alimentos con las raciones alimentarías entregadas por el programa.
 
*   Fortalecer la articulación de los programas existentes, incluso cuando éstos tengan  logros hasta el nivel de productos. Existen diversos programas que interviene a veces en los mismos lugares duplicando acciones u operando independientemente uno de otro. Esto conlleva a gastos innecesarios y a problemas de gestión superpuestas.
 
*   Otro punto a solucionar en los programas sociales es su fragmentación territorial, tal que en un distrito con altos índices de pobreza, opera por ejemplo un programa de agua y saneamiento, pero no el de asistencia alimentaria, o los de aprestamiento temprano. La confluencia articulada de componentes sobre una población en pobreza, podría constituirse en una estrategia adecuada para obtener efectos e impactos en estos programas sociales.
 
*    En un país tan diverso geográficamente y heterogéneo culturalmente como el nuestro, es necesario que los programas sociales adopten los criterios de territorialidad, basados en un enfoque de desarrollo territorial, entendiendo siempre que el territorio es una construcción social. Si fortalecemos este enfoque contribuiremos a que los programas sociales alivien y superen sus problemas de fragmentación sectorial y focalización. Si pensamos en territorialidad de los programas, fortaleceremos su monitoreo y evaluación a través información relacionada con el acceso a activos básicos, potencialidades y características de la población beneficiaria de espacios específicos con mayores índices de pobreza y exclusión.
 
*  Un concepto clave de los programas sociales debería ser la interculturalidad, incorporando la dimensión cultural en sus diferentes procesos. En un país multicultural, y en donde muchos de los bolsones de pobreza y pobreza extrema, pertenecen justamente a comunidades campesinas y nativas donde, creencias diversas, particulares cosmovisiones, hábitos alimentarios y manejo de la salud diversos, conceptos propios del desarrollo, etc; los programas sociales tienen que responder estratégicamente y de manera eficiente a partir de espacios donde se implemente un “diálogo intercultural” con sus pobladores. Es necesario realizar “diagnósticos de entrada” previos a la implementación de un programa social, para conocer las realidades donde se va a gestionar los mismos.
 
*   Teniendo en cuenta el punto anterior, la tarea de los programas sociales en la lucha contra la pobreza y la inclusión social, es buscar los vasos comunicantes entre las diversas racionalidades o culturas que habitan el espectro social de nuestro país. Saber escuchar los que piensan los otros, en un espacio de dialogo horizontal, no solamente harán efectivas la intervención de las políticas públicas; sino también, contribuirá a fortalecer la gobernabilidad y el orden democrático del país.
 
*   Los objetivos de los programas sociales son reducir la vulnerabilidad y acceso a derechos básicos, por lo tanto éstos tienen que fortalecerse como espacios que activan las condiciones adecuadas de alimentación y salud de las personas para enganchar con programas que desarrollan las capacidades y oportunidades económicas, justamente de las personas más vulnerables. Esto no significa que estos programas se conviertan en asistencialistas o “institucionalicen la pobreza” como mencione anteriormente, sino que con una gradual y adecuada focalización a nivel distrital, se evitará los problemas de infiltración y subcobertura.
 
*  En el caso del programa de Comedores Populares y otros programas alimentarios, es necesario hacer una reestructuración en sus niveles dirigenciales. La renovación de los dirigentes (muchos(as) de ellos se encuentran por varios años) que manejan los comedores permitiría romper los vínculos sociales, familiares, políticos, etc. que limitan la focalización adecuada de los beneficiarios y la buena gestión de los programas, y por el contrario conlleva a un beneficio del dirigente. El crecimiento de la subcobertura y la permanencia de infiltración también está en razón de estos vínculos construidos. Hay dirigentes y beneficiarios construidos por lazos consanguíneos y compadrazgos que no están en la línea de pobreza, cuentan con medios económicos suficientes; y así reciben los beneficios de los programas.
 
*   Los programas sociales no solamente necesitan de la refocalización, sino también de una reformulación teórica y de enfoques sobre la pobreza en nuestro país. Los programas sociales no pueden seguir interviniendo bajo un enfoque univoco de la pobreza tal como lo conocemos. Las pobrezas en el Perú son diversas y diferentes entre sí. Los pobladores pobres de zonas rurales de la selva, ande o asentamientos humanos urbanos tienen dinámicas heterogéneas en torno al desarrollo de sus pobrezas; por lo tanto, es necesario reconceptualizar y/o reformular la forma de intervención y gestión de los programas sociales.

Los programas sociales en el Perú requieren de ajustes estratégicos y adecuados para poder convertir el gasto en una “inversión social” sostenible. Es necesario hacer del asistencialismo o la “institucionalización de la pobreza”; la “institucionalización” de nuestras oportunidades y capacidades. Los programas sociales son claves en países en vías de desarrollo como el nuestro, pero se tienen que construir bajo paradigmas que respondan las necesidades y realidades de sus beneficiarios y no a respuestas de coyunturas políticas o electoreras.
Lamentablemente esto último es la historia del apoyo social institucionalizado en nuestro país. Necesitamos de nuevos enfoques y “nuevas reglas” al  momento de referirnos a los programas; pero también de una nueva clase de gestores políticos y técnicos que puedan hacer de los programas sociales una herramienta que permita mejorar la calidad de vida de las poblaciones más pobres y vulnerables. Una ardua tarea que requiere el compromiso de tod@s los peruanos.